¿Alguna vez has sentido la tentación de echar un vistazo a tu teléfono cuando estás parado en un cruce? Probablemente sí. Pero ten cuidado: en California, incluso echar un vistazo rápido a tu pantalla mientras estás parado va contra la ley.
¿Qué dice la ley?
La mayoría de los conductores entienden que está prohibido manejar un dispositivo móvil mientras el coche está en movimiento. Sin embargo, hay un error común en relación con los vehículos que están parados en el tráfico. La realidad es que si estás al volante en una vía pública -incluso si no te estás moviendo en absoluto – se considera legalmente que estás conduciendo. La policía multa con frecuencia a los conductores que creen erróneamente que un semáforo en rojo ofrece un tiempo de descanso de las normas.
California prohibió el uso de móviles en 2008. La normativa se endureció en 2017 para obligar a que los teléfonos estuvieran montados y pudieran manejarse con un solo movimiento. Desde entonces, los tribunales han afirmado que el simple hecho de sostener un teléfono en la mano constituye un delito.
Según los funcionarios de seguridad del estado, la conducción distraída incluye cualquier actividad que desvíe los ojos de la carretera o las manos del volante. Sujetar físicamente un dispositivo multiplica por 3 las probabilidades de sufrir un accidente. Hay mucho en juego: los datos del Consejo Nacional de Seguridad indican que las distracciones al volante provocan unas 9 muertes diarias en Estados Unidos, lo que supone más de 3.200 vidas perdidas en 2023.
¿Son las normas iguales para todos?
En realidad, no.
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Para los adultos: Está restringido el uso de manos libres, como los comandos de voz o un sistema montado. Si tienes que tocar el teléfono, debe ser para un solo barrido o toque. El dispositivo debe estar sujeto al salpicadero o al parabrisas.
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Menores de 18 años: Existe una política de tolerancia cero. No se puede utilizar el teléfono en absoluto mientras se conduce, ni con manos libres ni de ninguna otra forma.
Es bueno saber que incluso la tecnología de manos libres conlleva riesgos, por lo que las autoridades sugieren reducir su uso al mínimo. Si no tienes más remedio que leer un mensaje o responder a una llamada, aparca primero en un lugar seguro.
Multa por mirar el móvil en un semáforo en rojo

Que te pillen no te saldrá barato. La Patrulla de Carreteras de California estima que una primera citación te costará alrededor de 160 dólares. Si te vuelven a citar en un plazo de 3 años, el precio se dispara a aproximadamente 275 dólares. Además, te arriesgas a sumar un punto a tu historial de conducción, lo que podría suponer un aumento de las primas de tu seguro.
En definitiva, aunque ese semáforo en rojo pueda parecer un botón de pausa, la ley lo trata igual que conducir por la autopista. La medida más inteligente para evitar una multa -y mantenerte seguro- es dejar el teléfono en paz hasta que estés completamente aparcado. Mantén los ojos bien abiertos y conduce con cuidado.