¡La familia marina de San Diego podría crecer pronto!Tras el cierre del parque temático Marineland de Canadá, el gobierno canadiense ha concedido una aprobación condicional para reubicar a 30 belugas y 4 delfines en varias instalaciones acuáticas de Estados Unidos. Entre los posibles destinos se encuentra nuestro propio SeaWorld San Diego.
¿Por qué se reubican estas belugas y delfines?
La medida se produce como respuesta a la difícil situación financiera del parque, situado en las cataratas del Niágara, que cerró sus puertas a finales de 2024. La ministra de Pesca canadiense, Joanne Thompson, dio luz verde (aprobación condicional) esta semana a los permisos de exportación para evitar que los animales fueran sacrificados, lo que sería una triste necesidad a la que se enfrentaría el parque si no se conseguían nuevos hogares para ellos antes de finales de enero de 2026.
Aunque SeaWorld aún no ha confirmado si el parque local acogerá a alguno de los animales, es una de las cuatro únicas instituciones acreditadas de Estados Unidos que actualmente están negociando su acogida. Las otras son el Acuario Shedd de Chicago, el Acuario de Georgia en Atlanta, el Acuario Mystic en Connecticut y los parques SeaWorld de Orlando y San Antonio.
¿Qué pasaría con los nuevos miembros de la familia SeaWorld?

Para los habitantes de San Diego, esta noticia pone de relieve la evolución del papel de SeaWorld. Si la reubicación se lleva a cabo, los recién llegados se unirían a las tres belugas —Allua, Klondike y Oliver— que actualmente residen en el hábitat Wild Arctic. A diferencia de los espectáculos de alto nivel energético del pasado, es probable que las ballenas que lleguen de Canadá se libren del entretenimiento público. El ministro Thompson bloqueó anteriormente una exportación a China precisamente para evitar ese destino, favoreciendo las instalaciones estadounidenses que se centran en la educación y la conservación.
En el parque de San Diego, las belugas ya no son artistas teatrales. En su lugar, aparecen en «presentaciones educativas» o se puede interactuar con ellas en el agua bajo supervisión. Los visitantes locales pueden observarlas a través de paneles de observación submarinos o alimentarlas bajo supervisión. Esto pone de relieve un enfoque más tranquilo y observacional de la biología marina.
Los detalles finales aún se están negociando entre los reguladores internacionales y los responsables de SeaWorld. Pero si todo va bien, San Diego podría convertirse pronto en un santuario fundamental para una parte importante de la población mundial de belugas en cautividad.