Cada verano y a principios de otoño, las tranquilas aguas de La Jolla Shores acogen uno de los espectáculos más impresionantes del océano: la temporada de los tiburones leopardo. Entre julio y octubre, miles de estas maravillosas criaturas se reúnen justo frente a la playa, lo que te ofrece una oportunidad increíble para nadar y hacer snorkel junto a ellas.
No te preocupes. Los tiburones leopardo son peces dóciles que viven en el fondo del mar y son totalmente inofensivos para los humanos. Tienen la boca muy pequeña y prefieren alimentarse de cangrejos y calamares.
Cosas que debes saber sobre los tiburones leopardo
Aquí tienes algunos datos curiosos sobre estos «vecinos»:
- Es sobre todo un viaje de chicas: la gran mayoría de los tiburones que se reúnen en La Jolla son hembras preñadas. Buscan las aguas poco profundas calentadas por el sol para que les sirvan de gigantesca incubadora natural, lo que ayuda a acelerar el desarrollo de sus crías.
- El nombre lo dice todo: fieles a su nombre, están cubiertos de manchas oscuras y marcas en forma de silla de montar. Al igual que las huellas dactilares humanas, no hay dos tiburones leopardo con el mismo patrón.
- El tamaño sí importa: suelen crecer hasta unos 4 o 5 pies de largo, aunque algunas hembras más viejas pueden llegar a medir hasta 6 pies.
Nadar con los tiburones
Encontrarás estas maravillosas criaturas por toda la zona de La Jolla Shores. Puedes traer tu propia máscara y tubo, o alquilar el equipo en alguna de las tiendas de buceo de la Avenida de la Playa. Como los tiburones se quedan en aguas que te llegan desde la cintura hasta el pecho, a menudo basta con… meterte directamente al agua.
Si prefieres explorar con un experto, el Birch Aquarium ofrece un programa llamado «Shark Snorkels», que empieza este septiembre. Podrás unirte a los educadores del acuario para vivir una aventura inolvidable de buceo con tuba junto a los tiburones y las rayas locales frente a la costa de La Jolla.
Sea como sea, recuerda siempre la regla de oro para observar la fauna: flota en silencio. Si respetas su espacio y no intentas tocarlos, estarán encantados de compartir el agua contigo.
Cuándo verlos
El mejor momento para avistarlos es a primera hora de la mañana, cuando el mar está en calma y hay marea baja.
Las primeras horas de la mañana son ideales porque el mar suele estar mucho más tranquilo y la playa está menos concurrida. A los tiburones les gustan las aguas poco profundas, así que a medida que avanza el día y más gente se mete en el agua, es posible que se alejen un poco más de la orilla.
Y no te olvides: lo que buscas son olas pequeñas y tranquilas. Si las olas son grandes o el mar está agitado, el agua se enturbia con arena.
¡Que disfrutes del baño!