¿Alguna vez has soñado con hacerte con un pedazo de la soleada San Diego sin agotar tus ahorros? Parece un sueño en una de las ciudades más caras del mundo en lo que respecta a la propiedad inmobiliaria. Sin embargo, tu oportunidad podría estar a la vuelta de la esquina. El mes que viene, el condado de San Diego sacará a subasta 686 propiedades por impago de impuestos. Y fíjate: algunas tienen un precio de salida de tan solo 2000 dólares.
Cómo conseguir una propiedad subastada en San Diego
Si estás listo para lanzarte al mercado inmobiliario, aquí tienes la primicia. La Oficina del Tesorero y Recaudador de Impuestos del Condado celebrará su venta anual en línea del 13 al 18 de marzo. El inventario de este año incluye un poco de todo: 70 parcelas mejoradas, 66 terrenos baldíos y 550 tiempos compartidos. ¿Cómo han acabado estas propiedades en esta subasta? Llevan al menos cinco años sin pagar impuestos, lo que abre la puerta a posibles compradores.
Si estás interesado, tendrás que darte prisa y completar el registro en línea antes del 3 de marzo. Para asegurar tu plaza, envía un depósito reembolsable de 1000 dólares, más una tasa de tramitación no reembolsable de 35 dólares. Ten en cuenta que algunas propiedades pueden exigir un depósito mayor.
¿Qué ocurre después de la subasta?

Antes de empezar a planificar la renovación de la casa de la playa, recuerda que todas las compras en subasta son definitivas. Las autoridades del condado recomiendan encarecidamente que te informes bien: revisa las normas, consulta los detalles en la página web del Tesorero-Recaudador de Impuestos y puja de forma responsable por las propiedades en San Diego.
En cuanto a los actuales propietarios de esas propiedades, el tiempo se acaba. Todavía hay un breve margen para salvar estas parcelas. Cualquier impuesto y tasa pendiente debe pagarse en su totalidad antes de las 5 de la tarde del 12 de marzo para detener la venta.
Tanto si buscas un terreno baldío como un tiempo compartido para escaparte el fin de semana, esta próxima subasta podría ser la oportunidad perfecta para conseguir una verdadera ganga en la mejor ciudad de Estados Unidos. ¡Feliz (y responsable) puja!