Si quieres hacerte con la pizza más exclusiva de San Diego, tendrás que ganarle la partida a otras 1.500 personas. Ah, y solo tienes unos 30 segundos para hacerlo.
AJ Miller, un antiguo profesional del marketing, ha convertido la cocina de su pisoen Ocean Beach en la pizzería pop-up más de moda de la ciudad. Aunque solo hace 15 pizzas a la semana, sus creaciones se han vuelto virales. Ahora hay una lista de espera enorme y más de 116 000 seguidores fieles en Instagram.
De Connecticut a la costa
El camino de Miller hacia la fama como pizzero empezó por necesidad. Tras mudarse a San Diego desde Connecticut en 2020, no conseguía encontrar la auténtica pizza al estilo neoyorquino que tanto le apetecía. Pasó los dos años siguientes perfeccionando su arte y documentando en Internet cómo hacía la pizza.
Cuando a Miller lo despidieron de su trabajo de marketing en 2026, decidió llevar su afición en Instagram al siguiente nivel. Y así, empezó a vender sus pizzas directamente al público. En solo una semana, su lista de espera se disparó de 75 personas a 1.500.
El secreto detrás de las pizzas virales de San Diego
Aunque la pizza de Miller tiene una fuerte influencia del estilo neoyorquino, su verdadera inspiración es la «apizza» al estilo de New Haven. Este tipo de pizza se caracteriza por ser muy fina, crujiente y horneada en hornos de carbón.
Como un horno de carbón no es precisamente una opción en un piso normal de Ocean Beach… Miller recurre a unas cuantas técnicas:
- Una masa fermentada en frío que tarda tres días enteros en desarrollar todo su sabor.
- Calienta el horno de su casa a 550 °F, usa una placa de acero para maximizar el calor en la base y termina las pizzas bajo el grill para que los bordes queden crujientes.
- Todos los ingredientes son de origen local y provienen de Specialty Produce, en Old Town.
Cómo funciona el proceso
Para probar la pizza que se ha vuelto viral, necesitas estrategia y rapidez. Tendrás que registrarte a través de la app Hot Plate y apuntarte a una lista de mensajes de texto.
Así es como va todo:
- Alertas de los sábados: Miller envía un mensaje de texto anunciando que ya acepta pedidos.
- El plazo de 30 segundos: las 15 plazas disponibles suelen agotarse en menos de medio minuto.
- La preparación: Miller se pasa el resto de la semana haciendo masa, cocinando la salsa a fuego lento y rallando queso.
- Recogida los viernes: Miller hornea una pizza cada 30 minutos, y el horario de recogida está programado entre las 14:00 y las 22:00.
Las pizzas cuestan entre 25 y 30 dólares, dependiendo de los ingredientes.
¿Qué vendrá después?
Aunque Miller reconoce que la exclusividad influye en su popularidad, tiene la mirada puesta en el futuro. Aunque su producción actual no le da para ganarse la vida a tiempo completo, espera ampliar su negocio trasladándose a una cocina profesional alquilada y , con el tiempo, abrir un restaurante físico.
Hasta entonces… ¡buena suerte con los «Juegos del Hambre» literales, amantes de la comida de San Diego!